La enuresis tiene múltiples formas de manifestarse además de las ya descritas, hay niños que se orinan todas las noches y otros que lo hacen de vez en cuando, algunos lo hacen dos o tres veces por la noche y otros una sola vez... Esta diversidad de formas que tiene la enuresis, no es pronóstico de mayor gravedad, ni siquiera de que el tratamiento deba ser diferente.
La preocupación de muchos padres es que tras el problema de la incontinencia haya un serio problema psicológico, y lo cierto es que tras numerosos estudios no se ha podido concluir a favor de esta relación.
La relación con la inteligencia es otra de las preocupaciones de los padres, y al igual que en lo anterior, no se han encontrado pruebas que demuestren que la enuresis sea indicadora de mayor o menor nivel intelectual.
Al centrarnos en cómo reaccionan los niños ante el problema, vemos que hay reacciones de orgullo por parte de algunos y reacciones de preocupación y vergüenza por parte de otros.
Una de las preguntas más difíciles de contestar es ¿cuál es la causa de la enuresis?. La dificultad de esta pregunta reside en encontrar una sola causa. En realidad existen una serie de causas orgánicas y psicológicas que interactúan entre sí. Por otro lado, hay que decir que en la mayoría de los casos no es preocupante el trastorno, aunque si está en nuestra mano sería conveniente hacer lo necesario para que el niño consiga el control lo antes posible, si bien es cierto que muchos casos se corrigen solos con la edad. La razón de que haya niños con enuresis con 8 ó 9 años, incluso más, está muy determinado por la historia particular de los padres. Es muy común encontrar padres que también tuvieron este trastorno en la infancia y por eso toleran durante más tiempo que su hijo no controle el paso de la orina durante la noche.
Dentro del tratamiento de la enuresis, habría que destacar unos puntos fundamentales: el primero, aumentar la capacidad funcional de la vejiga del niño; en segundo lugar, ayudarle a fortalecer los esfínteres; tercero, se puede ayudar al niño a despertarse en el momento preciso con ayuda de aparatos antienuréticos como el Pipí – Stop. Cuarto, Establecer un programa de refuerzo social adecuado, es decir que llegue a descubrir sin castigos ni coerción, que el no hacerse pis en la cama le dará más ventajas.
Fernando Azor Lafarga
Director del centro |
Para ver más artículos pincha aquí |