Veamos algunos factores a tener en cuenta en el cuidado de una persona mayor:
En primer lugar la movilidad. En muchas ocasiones la inmovilidad va aumentando poco a poco y los familiares se van acostumbrando a ella. Cuando se quiere poner un remedio es ya demasiado tarde. Si nota que su familiar anda cada vez menos y no hay ninguna causa médica que lo justifique, intente motivarlo para que no se quede siempre parado: cree oportunidades para fomentar la movilidad y un aumento en sus desplazamientos (evitar esfuerzos a las personas mayores no es siempre una buena ayuda), hágale sentir seguro y confiado para que no tema un accidente, ofrézcale ayudas como muletas, bastones, andadores... para facilitar sus desplazamientos, solicite en su centro médico una tabla de ejercicio adaptada a las características de la persona. Si la persona mayor tiene las posibilidades muy reducidas para moverse, establezca una rutina diaria de cambios posturales (boca arriba, boca abajo, sobre el costado izquierdo y sobre el costado derecho).
En segundo lugar la agresividad. En general las reacciones agresivas de las personas mayores se producen como consecuencia de sentimientos de incapacidad, depresión, de cambios inesperados en el entorno social o físico o son debidos a la medicación. Para controlar sus respuestas de ira intente actuar de la siguiente manera: descarte por medio de su médico la actuación de algún fármaco, fomente la independencia de la persona a la que cuida, haga el menor número de cambios en la vida diaria, no preste atención a su familiar cuando se comporte de modo agresivo, elógiele cuando se comporte positivamente, intente que realice actividades que le impidan que se comporte agresivamente. Ante un comportamiento agresivo: Permanezca tranquilo y actúe con calma, distraiga su atención, pregúntele en un tono amable qué le ocurre, elimine objetos peligrosos de la vista, si la violencia persiste, sujétele, únicamente, por los brazos de la forma más suave posible.
En tercer lugar el insomnio: Consulte al médico si la medicación que toma su familiar interfiere en el sueño, evite las cenas copiosas y las bebidas excitantes, asegúrese de que el dormitorio sea silencioso, con una temperatura adecuada y bien ventilado, evite que su familiar pase un número excesivo de horas en la cama, procure que utilice la cama únicamente para dormir, procure que realice alguna actividad relajante antes de dormir y procure que mantenga un horario fijo.
En cuarto lugar la tristeza: los sentimientos de tristeza pueden aumentar la necesidad de ayuda. Darle responsabilidades, oportunidades para que se sienta útil, aumentar el número de actividades, aumentar el contacto con otras personas, realizar actividades físicas, etc. hará que él se sienta mucho mejor.
Estos son algunos de los problemas que puede que tenga que afrontar si tiene un familiar mayor a su cargo. Intente poner en práctica estas indicaciones, obtendrá buenos resultados.
Fernando Azor Lafarga
Director del centro |
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