Tardan unos días en hacer efecto y deben tomarse durante unos meses en la dosis prescrita para conseguir su fin. Los ansiolíticos pertenecen a la familia de las benzodiacepinas y tienen además de efectos reductores de la ansiedad, efectos hipnóticos, anticonvulsionantes y disminuyen el tono muscular. Los hay que actúan de forma inmediata y los hay que tardan más en hacer efecto. Dependiendo del estado de la persona se ajusta la cantidad del fármaco. Los antipsicóticos son fármacos con alto poder ansiolítico que se utilizan principalmente para cortar ideas y pensamientos de tipo delirante.
La idea de que un psicofármaco puede hacernos ser quienes no somos, o que no nos va a dejar sentir la realidad como realmente es, se convierte en uno de los principales temores de cualquier persona que se vea en la necesidad de tomar uno de ellos. En general, en el tratamiento de trastornos de ansiedad y depresión estos efectos no se dan a no ser que se paute una cantidad superior a la necesaria.
Con el uso de fármacos, en la mayor parte de los casos se alcanzan los resultados deseados, lo que ocurre, es que para que éstos se mantengan suele ser necesario psicoterapia. En la psicoterapia se busca la causa y el porqué del problema para que posteriormente se pueda encontrar una solución duradera. Digamos que si no se sabe qué es lo que está mal, qué hay que hacer para afrontar adecuadamente la situación, entonces tantas veces como se repita el problema volverán a aparecer los síntomas. La forma más efectiva de abordar un tratamiento ha de ser multidisciplinar, en un primer momento psicológica y si es necesario farmacológicamente.
Fernando Azor Lafarga
Director del centro |
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