Este tipo de habilidades pueden trabajarse con la ayuda de profesionales en cuanto se detecten los primeros síntomas que nos hagan sospechar la existencia de un trastorno depresivo en el niño.
Por otro lado, el desarrollo de diferentes actividades académicas, musicales, deportivas, etcétera, enseñan al niño a disfrutar de la vida y fomenta un pensamiento optimista ante la vida.
En general, la actuación de los padres es esencial en la prevención y par conseguirlo se pueden seguir ciertas pautas. Es importante que enseñemos a nuestro hijo a sonreír, a disfrutar de la vida, a divertirse, y para eso no hay nada mejor que predicar con el ejemplo y programarle actividades agradables. Para que el niño tenga una buena autoestima es necesario reforzarle de forma positiva en sus logros. La armonía familiar es un factor de gran importancia, por esto es conveniente evitar discusiones delante de los más pequeños y fomentar el diálogo familiar. El acuerdo entre la pareja acerca de los límites ayudará a mantener éstos y ser coherente con ellos. La puesta de límites debe hacerse desde el cariño y la comprensión, es importante exigir el cumplimiento pero desde una postura afectuosa y flexible según las necesidades.
Como decíamos en el número anterior, es necesario que el niño desarrolle una adecuada tolerancia a la frustración, y para esto es bueno: no hacer caso a las rabietas, decirle que espere su turno, que comparta sus cosas, no darle gratificaciones de forma inmediata e innecesaria, etc..
Por otro lado, hay situaciones que pueden generar en niño un sentimiento de tristeza como es la enfermedad o muerte de seres queridos, para esto es necesario ir preparando poco a poco al niño en la medida de lo posible y adecuando la información a la edad del menor.
El desarrollo de la autonomía en el niño también sumamente importante y para eso debemos y enseñándole diferentes actividades y dejarle que las practique, así como dejarle poco a poco que vaya participando en la toma de decisiones.
El lenguaje que utilizamos con el niño puede igualmente afectar de una forma importante a su estado emocional. Si utilizamos frases absolutistas del tipo: “nunca cambiarás”, “siempre lo haces todo mal”, etcétera, le enseñaremos un tipo de pensamiento que conduce a la autocrítica y al catastrofismo.
En resumen, es importante estar pendientes del estado emocional de los niños por su repercusión en su desarrollo. Ante signos que le hagan sospechar de la existencia de un trastorno depresivo no dude en consultar con un profesional para que le asesore
Fernando Azor Lafarga
Director del centro |
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