Tomar los resultados de un test como una representación totalmente fidedigna y exhaustiva del evaluado es, por lo menos a priori, un error que puede incluso marcar a una persona. Los test pretenden analizar al ser humano de una manera estructurada, por medio de análisis estadísticos más o menos exhaustivos. Intentan predecir y clasificar al individuo facilitando la elaboración de programas de tratamiento eficaces. Los test son instrumentos englobados dentro del complejo proceso de la evaluación psicológica.
Ante los informes psicológicos del colegio, los padres pueden alarmarse por unos resultados no satisfactorios. Lo cierto es que hay que entender que el instrumento de medida utilizado puede cometer errores, y que es necesario realizar un examen más detallado del niño. Pero la experiencia indica que es bastante frecuente encontrar, tras un primer hallazgo en las pruebas generales, algún problema relacionado, aunque no siempre de igual magnitud o relevancia.
Dependiendo del área que se esté midiendo los resultados serán más o menos estables en el tiempo, por lo que variará la fiabilidad de los resultados. Por ejemplo, la memoria es una estructura mental muy influida por la ansiedad o el estado de ánimo. Si el evaluado es muy susceptible a la situación de examen puede puntuar bajo en memoria, a pesar de tener una excelente capacidad retentiva. Por otra parte, capacidades como el cálculo numérico, están menos influenciados por factores externos o ambientales y más con déficits, problemas cognitivos, etc.
Cabría poner un último inconveniente a los test cuando se realizan en grupo. Es difícil controlar la copia entre los evaluados, especialmente en niños, puede haber poca receptividad y motivación general. Existen muchas variables difíciles de controlar adecuadamente.
Podría decirse que si los test psicológicos tienen tantos peros entonces no son útiles para el estudio del ser humano. Bien, pues lo son y mucho, simplemente hay que darles el valor que realmente tienen: una fuente más de información sobre la persona. Es en su contexto donde alcanzan su valía real. En la medida en la que se quiere afinar un diagnóstico, cuanto más específico para la persona y el problema sea el test, mayor capacidad predictiva tendrá.
Fernando Azor Lafarga
Director del centro |
Para ver más artículos pincha aquí |